andres salom dos

Andrés Salom y su visión del flamenco

Por Alejandro Grávalos Muñoz

“El aprender a participar y disfrutar el cante flamenco, mucho más que en saber diferenciar los diferentes palos y matices del mismo, consiste en adquirir la facultad de integración en esa atmósfera o clima.. Lo cual, una vez logrado, hará que todo lo demás nos salga al encuentro por añadidura”[1] Andrés Salom.Andrés Salom Amengual fue durante muchos años responsable de la sección de flamenco de la Revista Campus de la Universidad de Murcia. Escritor, colaborador asiduo del diario La Opinión de Murcia, revistas literarias con relatos breves, críticas y poemas o artículos de opinión, dirigió la revista “Flamenco Boletín Informativo de la Tertulia de Ceuta” durante la época en que fuera tirada nacional. Sobre el flamenco publicó “Didáctica del Cante jondo” libro muy polémico que alcanzó gran difusión, “Los Cantes libres y de Levante” y “Andalucía: perfiles humanos, su paisaje, su cante flamenco” así como centenares de artículos y colaboraciones en revistas especializadas además de  libros de versos “Cumbre, Poemas al flamenco y a los flamencos”, “Cancionero morisco” y obras de teatro breve “El nudo corredizo” o “Esperando a la sueca”. Como conferenciante impartió numerosas charlas, algunas en el extranjero, París, Londres y Copenhague, sobre diversos aspectos del flamenco. En Radio Juventud de Murcia su programa “Oído al cante” tuvo una gran audiencia.

Fallecido en Murcia el 19 Octubre de 2020 a los 96 años de edad, este artículo es un pequeño homenaje In Memoriam a su figura y obra. La visión tan moderna y sensata que tenía en los años 70 y 80 del siglo XX fueron las circunstancias que me dieron pie para profundizar en su obra como trabajo fin de grado de un máster en flamencología.

Su afición por el flamenco comenzaría de forma totalmente casual en su etapa de adolescente a través del cante del Niño Valencia en el periodo de la Guerra Civil española. Concluida esta contienda, Salom desarrolló su afición en Murcia, donde llegaría destinado como artificiero, con investigación, conferencias, difusión y publicaciones de diferentes contenidos del flamenco haciendo un especial hincapié en los Cantes de Levante e involucrándose en el Festival del Cante de la Unión. Sus publicaciones, controvertidas, suponen una interesante fuente de investigación para el flamenco y su relación con el folclore dando una información de calidad. A pesar de la diversidad de opiniones sobre sus teorías, en la Región de Murcia se le reconoció como Patriarca del Flamenco.

De su amplia obra, voy a limitarme a comentar dos libros: “Didáctica del Cante Jondo”,  y “Los Cantes libres y de Levante”.

En “Didáctica del Cante Jondo” y sin perder de vista que este libro está escrito en 1976, nos encontramos con una estructuración basada en capítulos cortos, fáciles y rápidos de leer. De esta forma el lector tiene entre sus manos una forma ligera y amena de introducirse o reforzar sus conocimientos sobre el flamenco, siempre acompañado de referencias discográficas para poder ilustrarlos. Aun habiendo sido escrito hace más de cuarenta años, a día de hoy todavía tiene vigencia.

Es un libro imprescindible en toda mesilla de noche de cualquier  aficionado al flamenco tanto en su época como en la actualidad. En él toca una amplísima gama de aspectos referentes a este arte de forma que el lector puede, al término del mismo, tener una visión bastante amplía de todo lo conocido hasta aquel momento concerniente al flamenco desde el filtro que nos proporciona Andrés Salom.

Como centro de su enfoque está siempre la idea de que el flamenco surge de las canciones y/o cantes folclóricos que se van asentando y cobrando forma según las distintas zonas geogràficas, tomando siempre prestamos de las  aportaciones ya sean personales de distintos artistas que dejen huella en la interpretación de los mismos o peculiaridades propias.  De esta forma le quita peso a distintas teorías que ponen el foco del nacimiento del flamenco en zonas muy concretas de la geografía andaluza o las que lo hacen en determinadas familias de etnias también muy concretas.

Otro factor que revela esta lectura es que el flamenco surge de un estrato social compuesto por una serie de individuos de muy distinta índole pero con un punto concreto en común que es la pobreza. Gitanos, delincuentes, buscavidas, truhanes, contrabandistas y otras figuras que se dieran en este estatus social frecuentarían los mismos espacios de ocio en los cuales se forjaría una forma especial de cantar, tocar, bailar y sentir ese folclore y canciones, dando pie a una forma nueva de hacer las cosas que tras la profesionalización de los artistas que surgieran de aquí, siendo o no gitanos, tomaría un nombre concreto, en este caso “flamenco”.

En su publicación de 1982 “Los Cantes Libres y de Levante” Salom  hace un análisis de estos. En su momento debió ser un libro a tener en cuenta por parte de todo buen aficionado al flamenco, y más aun en la zona de levante. El libro se divide en capítulos cortos rápidos y fáciles de leer de la misma forma que “Didáctica del cante Jondo”. Escrito con bastante base y sentido común, rasgo que, vuelvo a repetir, me parece que describe muy bien el tipo de pensamiento del autor, alejándose de teorías y fabulaciones que enturbian más que ayudan en la comprensión del flamenco. Hoy en día tal vez no comprendamos este libro como un estudio en profundidad de los estilos procedentes del fandango y de las canciones folklóricas de los mineros del Levante andaluz y La Unión, pero si como una base solida para cualquier interesado en el tema, pues años después de la publicación  sigue estando en pie lo expuesto en él.

De este libro también se desgrana esa Idea de que el flamenco surge de una base folklórica  pero centrándose en los cantes mineros. De esta forma no hay que desechar la aportación de mineros o transportistas andaluces que trajeran cantes, canciones o fandangos folklóricos propios de sus distintas regiones hacia la zona minera de Murcia. Estas aportaciones dejaron aquí su huella dando lugar a la formación y absorción de los mismos que tuvieron buena acogida en esta zona de Murcia, que al entremezclarse con el folklore propio diera  lugar a cantes, canciones y/o fandangos murcianos y de este asentamiento surgieran más tarde los fandangos mineros de los cuales derivarían los actuales cantes de las minas.

Toca tantos y diferentes temas en estos dos libros que aún no  profundizando en ellos sí que da las  pinceladas necesarias para tener un conocimiento amplio del flamenco. Hoy en día nos trasmiten el punto en el que estaban los conocimientos sobre este arte en aquella época. Sus artículos publicados en la revista Campus, refuerzan y amplían lo ya visto en sus libros, aportando nuevos datos y puntos de vista interesantes y reveladores, como la procedencia de la palabra flamenco.

El  estilo de Salom destaca por su sentido común, no dejándose llevar por teorías partidistas o pareceres que ofrecen opiniones propias como verdades universales. Tiene una visión muy limpia y clara sin hacer juicios autoritarios sobre la procedencia o pertenecía del flamenco y su historia. Cierto es que en su momento sus teorías y opiniones pudieran haber levantado muchas discusiones y haber herido a mas uno, pero creo que el tiempo le ha dado más razón que habérsela quitado.

Bibliografía. Salom, A. (1976): Didáctica del cante jondo, Murcia: Ediciones 23-27. Salom, A. Campus, Revista Cultural de la Universidad de Murcia. 5ª época- nº 8 .diciembre 2007-enero 2008.Campus, Revista Cultural de la Universidad de Murcia.  Nº 7 de la 5ª época mayo- junio 2007. (1982): Los cantes libres y de levante, Murcia: Editorial Regional de Murcia.

[1] Salom, A. Los llamados Palos del Flamenco. Revista Campus nº 7. Pág. 23