ENTREVISTA A JUAN LARA. PRESIDENTE DE LA POAS

Una aproximación al concepto del tercer sector de acción social, a su misión, visión, dimensión, principios, valores y objetivos estratégicos.

Cuando hablamos de tercer sector de acción social, lo hacemos en contraposición al Estado configurado por las diferentes administraciones públicas (estatal, autonómica y local) que se configura como el denominado primer sector y frente a las empresas y organizaciones con ánimo de lucro que constituyen el mercado y se han dado en denominar segundo sector. El tercer sector en la provisión de bienes y servicios a los ciudadanos y ciudadanas se sitúa entre la familia, el Estado y el mercado. Surge de la sociedad civil y a la sociedad civil organizada representa.

¿Cómo define el II Plan estratégico elaborado desde la POAS al tercer sector de acción social?

Aún manteniendo la diferenciación que se cita, el Tercer Sector de Acción Social (TSAS) hace tiempo que se define por sí mismo y no en “contraposición” a los denominados primero y segundo sector con los que, de manera habitual, colabora estrechamente con el objetivo de garantizar los derechos sociales y generar cambio social. El TSAS se define a sí mismo como “el ámbito formado por entidades privadas de carácter voluntario y sin ánimo de lucro que, surgidas de la libre iniciativa ciudadana, funcionan de forma autónoma y solidaria, tratando, por medio de acciones de interés general, de impulsar el reconocimiento y el ejercicio de los derechos sociales, de lograr la cohesión y la inclusión social en todas sus dimensiones y de evitar que determinados colectivos sociales queden excluídos de unos niveles suficientes de bienestar”. Esta definición se viene utilizando desde hace años en los documentos, como en el “II Plan Estratégico del Tercer Sector de Acción Social”, e incluso en documentos legislativos como la “Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas con dependencia”.

 

¿Cuáles son los principios y valores que enmarcan su acción en España? ¿Qué dimensión tiene el tercer sector en España en términos de atención a las personas y de generación de empleo y voluntariado?

En un marco conceptual que no puede ser otro que el de la garantía de los derechos sociales, el II Plan Estratégico del Tercer Sector de Acción Social nos muestra unos principios que mueven y marcan su acción. En primer lugar, desarrollar la Acción Social teniendo la inclusión y la cohesión social como objetivos nucleares; enfocar esta acción desde la perspectiva de género; y que la participación social se integre en las estrategias y objetivos, teniendo en cuenta al voluntariado como uno de sus modelos.

En segundo lugar, generar una cultura organizativa basada en la toma de democrática de decisiones; la trasparencia y la responsabilidad social. Y por último, el tener una concepción de la producción económica y la generación de empleo basada en los principios de justicia y equidad con las personas; la solidaridad y responsabilidad con la sociedad, y la sostenibilidad con el medioambiente.

Existen unos valores consensuados que enmarcan nuestra acción:

La Defensa de Derechos, las organizaciones del TSAS, sea cual sea su actividad están comprometidas con la defensa de los derechos sociales y la denuncia de su vulneración.

La Igualdad, la Justicia social y no discriminación, para la construcción de una sociedad en la que todas las personas tengan su espacio social.

La Solidaridad, entendida como la responsabilidad compartida entre las organizaciones del TSAS y los colectivos y personas más desfavorecidos.

La Promoción de la participación de los ciudadanos y ciudadanas, de las personas más vulnerables, y de los organismos donde éstas participan, con el fin de promover la elaboración de políticas y actividades en base a sus intereses y opiniones. Independencia, jerárquica, funcional e institucional con respecto a los poderes públicos, económicos y sociales.

Compromiso con la transformación social, la orientación a las personas y la adaptación al cambio para satisfacer las necesidades y expectativas de las personas y colectivos destinatarios de la acción.

Transparencia, Garantía de acceso a la información relevante del Tercer Sector de Acción Social y sus organizaciones a la sociedad.

La rendición de cuentas, hacer públicos el modo de gestión, la labor desempeñada anualmente por las entidades y, muy especialmente, su balance social como organización.

Pluralidad, reconocimiento de la diversidad del sector, que garantiza su representatividad a través del intercambio mutuo, la democracia interna, la participación y el voluntariado.

Respecto a la dimensión del Tercer Sector en España, en términos de atención a las personas y de generación de empleo y voluntariado, la Plataforma de ONG viene realizando desde hace siete años un seguimiento de las personas que colaboran en la actividad de sus organizaciones socias, ya sea de manera remunerada o voluntaria. Por ello, respecto a las personas asalariadas podemos afirmar que cerca de 87.000 prestaban sus servicios laborales en las organizaciones de la Plataforma de ONG en el año 2012. Tomando el dato del año 2010 del Anuario del Tercer Sector de Acción Social en España en el que se afirma que el número de personas trabajadoras en las organizaciones sociales en España era de 636.000 personas, podemos afirmar que en el año 2010 la Plataforma de ONG englobaba al 14,53% de las personas que trabajaban en las organizaciones sociales en España. Además sobre el total de cerca de 87.000 personas trabajadoras, podemos afirmar que corresponden al 0,51% del mercado laboral en España en el año 2012.

Con respecto a las personas voluntarias se puede afirmar, que 367.000 personas colaboran en la actividad de las organizaciones de la Plataforma de ONG de manera voluntaria, con un aumento del número de personas voluntarias constante en el periodo 2007-2012. Tomando el dato correspondiente al año 2010 del Anuario del Tercer Sector de Acción Social en España en el que se constata que el número de personas voluntarias en las organizaciones sociales en España era de 1.075.000 personas, así pues, en el año 2010 la Plataforma de ONG englobaba al 32,83% de las personas que voluntarias que colaboraban en las organizaciones sociales en España. Además sobre el total de 367.000 personas voluntarias, podemos afirmar que corresponden al 1,59% de la población activa en España en el año 2012.

En relación a las personas atendidas por las organizaciones socias de la Plataforma de ONG, en primer lugar sobre el total de personas atendidas, existe una evolución al alza hasta alcanzar la cifra total de 12.550.000 personas, que equivalen al 26,87% de la población de España en 2013. Lo mismo ocurre con la extrapolación de las personas atendidas según los colectivos que marca la convocatoria de subvenciones con cargo a la asignación tributaria del IRPF, que tras una trayectoria ascendente nos arroja un dato en 2012 de 6.900.000 personas atendidas, que equivalen al 14,77% de la población de España.

¿Qué tipo de organizaciones integran el denominado tercer sector de acción social en España?

En principio la heterogeneidad de fórmulas legales se refleja en el TSAS, influye en la identidad del sector. Se continúa manteniendo que el sector se siga definiendo por “lo que hace y las razones por las que lo hace” en mayor proporción que definirse ”por lo que es”. A la principal actividad del TSAS, su atención a los colectivos más vulnerables, se han añadido la defensa de los derechos sociales y la promoción del voluntariado.

De tal modo que desde el TSAS se avanza hacia una definición muy amplia de objetivos y de población destinataria porque los derechos sociales y la posibilidad de participar en el voluntariado son aspectos que afectan al conjunto de la población. De este modo, los perfiles de acción del sector van desde la puesta en marcha de líneas de intervención muy diversas, y en ocasiones complementarias (investigación, información, sensibilización, asesoramiento, orientación, formación, educación, coordinación y organización de entidades, o incidencia política), hasta el trabajo específico sobre determinadas temáticas (inserción laboral, promoción del voluntariado, acceso a la vivienda, atención sociosanitaria, atención psicosocial, inclusión social….), pasando por la provisión de recursos muy concretos (en centros propios o conveniados con la Administración, ayudas económicas, alimentación, apoyo educativo, actividades formativas, etc.) y el desarrollo de metodologías diversas (trabajo comunitario, animación sociocultural, intervención social, educación social, formación sociolaboral, etc.). Además a la actividad del sector se suman otros actores con distinta incidencia.

¿Cuál es el modelo de relación entre las organizaciones del tercer sector de acción social y las facultades universitarias de trabajo social? ¿Cómo se pueden fortalecer estas relaciones?

La relación con las universidades en general, es uno de los caballos de batalla del TSAS que no termina de cuajar, si bien se desarrollan multitud de convenios con universidades, sí que es verdad que habría que impulsar el dar un paso adelante hacia una colaboración más fluida, que generase un mayor impacto en la sociedad. Este paso adelante, el fortalecimiento de las relaciones, puede llevarse a cabo detectando objetivos comunes, y sobre estos objetivos trabajar en proyectos conjuntos. Además este tipo de proyectos compartidos entre diferentes ámbitos son muy valorados, por ejemplo, en los programas sociales europeos.

Si bien en la Plataforma de ONG de Acción Social, tenemos diversos convenios de colaboración con algunas universidades españolas, si es verdad que no hemos podido colaborar, por el momento, con alguna Facultad Universitaria de Trabajo Social. Sí que es cierto que el Colegio de Trabajo Social, ha colaborado en los grupos y talleres de los procesos estratégicos del Tercer Sector de Acción Social.

La Plataforma de ONGs de Acción Social, que usted preside ha coordinado los trabajos para la elaboración del II Plan Estratégico del tercer sector en España. De acuerdo con el diagnóstico de esta planificación estratégica, ¿cuáles son las principales fortalezas y debilidades que el sector presenta en estos momentos?

Respecto a las disfunciones observadas en el diagnóstico del Tercer Sector, destacan las relacionadas con tres campos diferenciados, con la producción de bienes y servicios, los relacionados con la incidencia política, y en tercer lugar los que tienen relación con la sensibilización social.

En lo referente a la Producción de Bienes y Servicios, genera disfunciones la dependencia de los recursos de las administraciones para la ejecución de esta función, la intensificación de la competencia entre las entidades sociales, y la creciente presencia del mercado en la prestación de servicios. En referencia a la incidencia política, el TSAS no es un actor considerado decisivo, sí lo es informado o consultivo, en las negociaciones de las políticas públicas. Por último en referencia a la sensibilización social, como sector, el TSAS no tiene suficientes mecanismos para la información, la comunicación y la sensibilización social, aunque algunas entidades sí disponen de ellos.

Respecto a las principales oportunidades detectadas, destacan la posibilidad de lograr una mejor articulación del sector debido a la necesidad de que las organizaciones deban iniciar un proceso de diálogo, búsqueda de sinergias y mejores organizaciones, más allá de los intereses individuales. La posibilidad de alcanzar mayor eficiencia en el trabajo, debido a que la carencia de  recursos ha obligado a hacer esfuerzos para no mermar o reducir lo mínimo posible su capacidad operativa. El incremento del compromiso de las personas dentro de las entidades, o el aumento del voluntariado, y la tendencia a compartir servicios, tanto transversales como directos.

Desde la Plataforma de ONGs de Acción Social se coordina la campaña de comunicación en relación con la casilla de otros fines de interés social en la asignación tributaria del IRPF ¿Qué significan estos fondos en el actual modelo de financiación de la acción social en España?

Aunque los fondos de la casilla de otros fines de interés social en la asignación tributaria del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), es un pequeño porcentaje de los ingresos anuales del TSAS, su importancia es crucial para la sociedad. Esta asignación es la única que permite a las personas contribuyentes elegir el destino de una pequeña parte de los impuestos, en concreto les permite destinar un 0,7% de su cuota íntegra del IRPF a Fines Sociales. Al marcar la cruz de fines sociales las personas contribuyentes, más de diez millones en el último año, ayudan a casi seis millones de personas en los límites de la exclusión social, que de otra manera no recibirían atención. En el año 2013, gracias a la asignación tributaria de las  personas solidarias se cofinanciaron 1.135 programas o proyectos llevados a cabo por 447  organizaciones no lucrativa. Esta asignación no financia las estructuras o funcionamiento de estas ONG.

Una de las características que resalta la importancia de estos fondos son los programas prioritarios que financian, como los programas de urgencia dirigidos a las necesidades básicas de las personas en situación de pobreza; programas orientados hacia la prevención y la lucha contra la pobreza y la exclusión social; o los programas de infancia y familia.

Una llamada de atención a las personas que lean estas noticias: que tengan en cuenta al hacer su Declaración de la Renta que pueden marcar simultáneamente la asignación a Fines Sociales y la de la Iglesia Católica, es decir destinar un 0,7% de sus impuestos a cada una de ellas.


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