Playas para náufragos

PLAYAS PARA NÁUFRAGOS

 

La cultura es una gran metáfora de las sociedades que representa. El cómo la vivimos, la mercantilizamos y la materializamos en el espacio de lo público, dice mucho de la salud ciudadana de nuestras sociedades. Murcia hoy constituye una cartografía de espacios culturales privados y públicos que convocan a la ciudadanía, entre la exhibición y la fascinación de sus programaciones culturales, que proyectan la ciudad como una suerte de pedagogía urbana, que revitalizan el escenario de lo público generando dinámicas de renovación de los sistemas artísticos, educativos y sociales, que construyen colectividades, exhiben narrativas y subjetividades diversas, haciendo visible procesos de socialización, mostrando y normativizando la heterogeneidad de lo social, en definitiva, construyendo ciudadanía.

De corridoUn año más el festival de agitación escénica, Decorrido, es un ejemplo de lo que venimos hablando. Ha traído la vanguardia y ha representado actuaciones de danza, teatro, circo, arte de acción y arte sonoro en las últimas tendencias de las artes escénicas. Y un año más, va encontrando su sitio para consolidarse como un festival referencial en las artes escénicas en Murcia. Organizado por profesionales de la gestión cultural, en su segunda edición ha conseguido representar 35 espectáculos, en cinco escenarios diferentes: El Quirófano, La Azotea, La Madriguera, Los Pájaros y La Chimenea Escénica. La primera edición se financió mediante una campaña de micro-mecenazgo y esta segunda a través de la recaudación de taquilla. La Universidad ha contribuido con alumnos en prácticas que han actuado como voluntarios en los equipos de trabajo del festival, así como con la difusión vía streaming de tres de los seis maratones programados por medio de la plataforma de Televisión Online de la Universidad (http://tv.um.es). La necesidad de buscar financiación para mantener y consolidar este festival es importante, los países con economías más avanzadas, sí han entendido la necesidad de potenciar, a través de las políticas públicas, el sector de las industrias culturales y creativas. Se trata de un sector de crecimiento estratégico que merece más atención desde lo público.

En la sociedad de la información y del conocimiento, la construcción y creación de conocimiento se ha convertido en un sector estratégico de primera magnitud. Las industrias culturales y creativas constituyen un sector importante en el desarrollo productivo y la creación de empleo (en Europa, el crecimiento de las industrias culturales y creativas en los últimos años, arroja la cifra de un 2,6 % del PIB, y en la actualidad el 8% del sector europeo se concentra en este sector). Los países con economías avanzadas y postindustriales sí han comprendido la importancia de esté sector en las nuevas sociedades. En España, en cambio, la subida del IVA nos sitúa en el país de la zona euro con el IVA cultural más alto: Un 21% frente al 5,5% de Francia, el 7% de Alemania, el 10% de Italia y el 13% de Grecia y Portugal. La consecuencia de ese gran iceberg del 21% es el naufragio de la industria cultural: el cine, la animación digital, la música, medios audiovisuales, libros, diseño, moda, edición, gastronomía… las cifras demuestran la importancia en la economía de estos sectores y las políticas públicas de fomento de otros países sí vislumbran el gran potencial de crecimiento económico en los próximos años. Pero para ello hay que tener políticos que sepan otear el horizonte; construir nuevas arquitecturas económicas que expandan, abriguen y fomenten este sector; modificar políticas públicas y marcos fiscales. En definitiva, hacer lo contrario de lo que está sucediendo en España. Mientras tanto, aquí, el corte del iceberg sobre el barco nos condena al hundimiento, eso sí, gritando:  ¡playas para náufragos!…