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Soledad Sevilla expone en la sala la Capilla de la UMU su mapa del universo: “La forma de las estrellas”

La obra ha sido donada por la artista a la Universidad de Murcia

Resulta imposible no sentirse sobrecogido ante nuestra propia pequeñez si nos colocamos en las inmediaciones de la obra “La forma de las estrellas”, última instalación hasta el momento de la artista Soledad Sevilla, recientemente inaugurada en la sala la Capilla de la Universidad de Murcia, ubicada en el edificio del Rectorado. La luz y los volúmenes se enseñorean del ambiente en la pequeña y peculiar sala de exposiciones de la UMU.

Aunque valenciana de nacimiento, la artista Soledad Sevilla se ha formado y ha impartido clases en Barcelona, Granada o Madrid, entre otras ciudades. En 1981 recibió una beca para ampliar estudios en la Universidad de Harvard. Es premio Nacional de Artes Plásticas, Medalla de Oro de las Bellas Artes y premio Arte y Mecenazgo en la categoría de mejor artista de 2014. Asidua de la Universidad de Murcia, de cuyo jurado del premio de pintura forma parte desde hace años, se trata sin duda de una de las más punteras referencias del arte contemporáneo en España.

A pesar de las más de 70 instalaciones que cuenta en su haber la veterana artista, cada una es un mundo absolutamente distinto, y la puesta a punto de la última la ha absorbido durante varios días en la sala de la Convalecencia en la que se encuentra expuesta, y donde continuará hasta finales del próximo mes de septiembre. Antes de la instalación definitiva, que ha culminado con su inauguración el pasado 15 de mayo, la obra ha rondado por la cabeza y las manos de esta artista durante todo un año.

Pintora ante todo –el ámbito en el que se siente más satisfecha-, la creación de esta artista ha estado jalonada por muy diferentes instalaciones desde que, hace 35 años, realizara su primera instalación en la galería Montenegro de Madrid, todas muy diferentes aunque con un denominador común: no dejan indiferente a nadie. Y aún se podría añadir otra circunstancia compartida por la totalidad de sus obras efímeras: todas requieren de la participación del espectador y ponen a pensar a quienes las observan.

Más de 70 le siguieron a “El poder de la tarde” –su primera instalación- hasta llegar a esta “La forma de las estrellas”, que ahora flota etérea y misteriosa en medio de la sala la Capilla de la Convalecencia, ante la complacencia de Soledad Sevilla, que se muestra satisfecha por el resultado final: “puedes tenerla en la cabeza y haberla plasmado en el papel, pero hasta que no la ves instalada, nunca sabes si va a resultar como la habías previsto”.

Mapa del universo en los ochenta

La obra está basada en un mapa del universo que realizó a comienzos de los 80 –precisamente en los mismos años en los que la creadora decidió incorporar el mundo de las instalaciones a sus creaciones artísticas- José Miguel Prada Poole, Por aquel entonces esposo de Soledad, ambos residentes en Boston. Prada realizaba investigaciones en el Instituto Tecnológico de Massachussetts y estaba elaborando un mapa del universo. Aquello sedujo a Soledad, que se propuso hacer en alguna ocasión su propio plano del universo. Pero la idea, quedó aparcada, como tantas veces a lo largo de nuestra vida, “me pasa con muchas cosas, y supongo que le ocurrirá lo mismo a otros artistas”.

Fue con el ofrecimiento que le hizo hace un año Francisco Caballero, Coordinador de Cultura de la UMU,  durante una de sus estancias en Murcia con motivo del Premio de Pintura, del que Soledad Sevilla se ha convertido en una asidua miembro del jurado los últimos años, cuando aquella idea resurgió de su letargo. La vista de la antigua Capilla de Convalecencia, hoy destinada a albergar muestras e instalaciones, despertó aquel antiguo recuerdo/deseo: “este espacio telúrico, místico, mezcla de religiosidad y laicismo, con una construcción que se eleva al cielo, me llevó a pensar que estábamos en un emplazamiento magnífico para colocar el mapa del universo”, y dio vida a esta “La forma de las estrellas”, una metáfora –todas sus instalaciones lo son- de cómo pueden ser las estrellas que conforman el firmamento. A partir de ahí, Soledad comenzó a realizar dibujos, planos, maquetas…, hasta conformar la obra que ahora luce en la sala de exposiciones.

La artista se muestra satisfecha con su creación tal y como ha quedado terminada, aunque confiesa que en el tema de las instalaciones, cada una es un mundo, y que por mucho que se piense, medite e intuya, el creador no puede estar convencido de su resultado hasta que llega a su plasmación final: “la realidad a menudo te sorprende, y no siempre para bien, pero en esta ocasión creo que ha quedado estupenda, y que el espacio y las luces del interior y exterior la acompañan perfectamente”.

Donación a la UMU

La instalación quedará expuesta en la sala del Rectorado durante cuatro meses, algo que nunca había ocurrido en una exposición en este centro, pero algo lógico y habitual, por otro lado, en una obra de esta magnitud, por el enorme esfuerzo que conlleva su realización.  Un año le ha llevado a Soledad culminar este trabajo, que ha tenido un proceso de producción muy laborioso, imagen digital, miles de cortes por láser…

La obra ha sido donada por la artista a la Universidad de Murcia, que ahora deberá encontrarle un lugar adecuado donde pueda permanecer expuesta permanentemente.

“La forma de las estrellas” la nueva instalación de Soledad Sevilla, quedará permanentemente en el centro universitario, pero la mayoría de sus instalaciones tienen una vida absolutamente efímera, una circunstancia que, lejos de suponer una rémora para la artista, la estimula: “me gustan mucho las manifestaciones artísticas que ocurren en un momento determinado, como la danza o la música, y después desaparecen, me encanta lo efímero”. Y lo dice con conocimiento de causa, esta artista que ha visto como todas sus instalaciones han desaparecido pasado el período expositivo. Todas menos dos, donadas al CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo): una estructura de bronce de siete metros, basada en una almadraba abandonada de El Rompido (Huelva), y una instalación audiovisual que realizó en 1992 en Vélez Blanco (Almería), que se realizaba en los muros vacíos de un patio renacentista andaluz  que actualmente se encuentra en  el Metropolitan Museum de Nueva York.

Y una tercera: “La forma de las estrellas”, que la Universidad de Murcia exhibirá a partir de octubre en algún espacio aún por determinar a partir de septiembre, cuando concluya su estancia en el edificio de Convalecencia.

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