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El equipo de Rugby 7, a la fase final del campeonato de España

Solidaridad, compañerismo e integración en un deporte aparentemente duro

Velocidad, agilidad, una técnica depurada y excelente forma física son algunos de los requisitos indispensables para la práctica de Rugby 7, una modalidad sensiblemente menos conocida que el Rugby Unión, jugado con 15 jugadores, pero que cuenta con auténticos incondicionales en todo el mundo.

Se trata sin embargo de un deporte ya clásico, nacido a finales del siglo XIX, que poco a poco va ocupando su lugar en el deporte internacional, como prueba el hecho de que, a partir de 2016, en Río de Janeiro, será ya deporte Olímpico.

El equipo de Rugby 7 de la Universidad de Murcia será uno de los doce que participen en la fase final del Campeonato de España de esta modalidad, que se disputará los días 7 y 8 de abril en Sevilla. Una fase en la que se clasificó tras quedar primero de la Región, por haber ganado a las otras dos universidades de la misma.

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El despacho de Mercedes Farias, Vicerrectora de Extensión Universitaria y Administración Electrónica se quedó pequeño para albergar al equipo universitario y desearle suerte en el Campeonato. El equipo estuvo acompañado por el entrenador Francisco Javier Bermejo Pérez y varios miembros del Servicio de Actividades Deportivas.

Auténtico deporte universitario

“Para la Universidad de Murcia es un privilegio contar con un grupo de deportistas como vosotros, y un motivo de satisfacción que vayáis a competir representándonos, porque simbolizáis el deporte universitario verdadero, por eso lleváis la bandera de nuestra universidad como insignia”, afirmó la Vicerrectora.

En el equipo están representadas buena parte de las titulaciones de la Universidad de Murcia: Medicina, Ciencias del Deporte, Biología, Educación Social, Derecho, Fisioterapia, Odontología, Educación Primaria, Historia del Arte, Economía y Empresa….

Los méritos para estar clasificados para la fase final nacional: haber ganado al resto de universidades de la Región “a pesar -comenta uno de los componentes- de que alguna de ellas siempre hace algún fichaje ‘raro’, de esos que nunca ha pisado la universidad”.

Uno de los problemas a los que se enfrenta este equipo, según comenta el entrenador es que se trata “de una selección, no un club, por lo que su procedencia es muy diversa: tenemos jugadores que vienen de Cartagena, de Yecla, de San Javier, de Orihuela, de Murcia…”. “Cada año la mitad del equipo es completamente nuevo –afirma- hay incluso jugadores que nunca han jugado al Rugby y empiezan a hacerlo con nosotros. Todo ello complica el trabajo, por eso creo que lo que han logrado tiene mucho más mérito”. Según Bermejo, todas estas condicionantes hacen que “su compromiso sea  mucho mayor”, y buena prueba de ello es que, “desde que comenzamos, hace ya cuatro años, siempre hemos ganado”.

Auténticas balas

La diferencia en cuanto a minutos de juego efectivo: dos tiempos de 40 minutos en el Rugby de 15 jugadores, por dos de siete en Rugby 7, podría hacer pensar que se trata de una competición ligera, “pero hay que tener en cuenta que jugamos en un campo de 100 metros de largo por 70 de ancho –comenta uno de los jugadores-, y hay que cubrir unos espacios mucho mayores”.

Todos seréis muy rápidos entonces, apunta alguien, “correréis como auténticas balas”. “Alguno”, comenta con cierta sorna uno de los integrantes ante el regocijo general. Y es que, si existe algún rasgo que distingue este deporte es la cohesión de sus miembros y la solidaridad en el grupo. Y por lo visto, también el buen humor, algo que es fácil de detectar durante la entrevista.

Un deporte integrador

Cada uno de los miembros de un equipo de Rugby 7 tiene un cometido en el terreno de juego, apuntan. “Lo bueno de este deporte es que integra a gente con físicos muy diferentes, pesados, altos… y según su morfología tienen una función en el campo”, afirma uno de los componentes, lo cual ayuda mucho a que se pueda integrar en un equipo gente con características físicas muy diferentes: “puede convivir un jugador de 120 kilos y otro de 65 sin ningún problema”, asegura otro.

Los miembros de la selección realizan por separado buena parte de sus entrenamientos, ya que el tiempo con el que cuentan para estar juntos es limitado. Hay que tener en cuenta que todos estudian y que además vienen de distintas procedencias: “Solemos quedar una vez a la semana para entrenar los movimientos de Seven, y después, cada uno en su club de procedencia, practica ejercicios específicos”. Por ejemplo, en Seven los pases suelen ser más largos, de 20 metros y más, “lo que hace que debamos entrenar técnica de pase, también los cambios de pie, ser más explosivos… pero eso ya lo hacemos cada uno por nuestra cuenta”.

Compañerismo y solidaridad

“Por eso tiene más mérito lo que ha conseguido esta selección –comenta el entrenador- contamos con menos medios, se pueden reunir de manera limitada…”.

Cada jugador practica otros deportes a los que son aficionados, aunque entre los recomendados para complementar con el rugby se cuenta la halterofilia, cargada y arrancada, que consiguen potencia para el sprint. Y gimnasio, “mucho gimnasio”, comentan. El Crossfit, o arrancada con mancuerna, es una nueva modalidad que parece ir muy bien como preparación para rugby 7, muy practicada por alguno de los jugadores, y todos apuntan a uno de sus compañeros: “le llamamos brazitos, ya podéis imaginar por qué, es como Popeye”.

Un deporte de equipo

Pese a lo que pudiera parecer visto desde fuera, a pesar de los golpes, de los choques, de los empujones… el compañerismo y la solidaridad está muy extendido: “yo me siento mucho más acogido en el rugby que cuando he practicado otros deportes, aquí hay mucho más compañerismo, más unión” comenta uno de los jugadores. “Cuando acabamos de jugar un partido, nos vamos de cañas con el otro equipo, es un deporte más de piña”, añade otro.

Otra de las características más importantes es que se trata de un deporte en el que es necesario el esfuerzo y la colaboración de todos: “En baloncesto un jugador puede ganar un partido, pero eso no ocurre en el rugby, aquí es mucho más difícil ser individualista”, comentan.

Se trata de un deporte en el que es necesaria la colaboración del grupo, de ahí que las relaciones que se generan en el rugby sean tan especiales, “en este deporte se generan unos lazos de amistad tremendamente fuertes que no se dan en otras modalidades”.

Solidaridad y compañerismo

Si se les pregunta por cualidades que se mezclan con esta práctica deportiva citan la solidaridad, la integración social, el compañerismo… “Aquí todos te ayudan en lo que pueden, no hay competitividad entre los miembros de un equipo por conseguir un puesto”, comenta uno de ellos, quizás por eso, el rugby ha sido siempre el deporte universitario por excelencia”, apunta otro.

Además, se trata de una modalidad que “incentiva la cultura del esfuerzo, ya que si pierdes por menos de siete puntos tienes un punto en la liga por tu actuación en defensa, con lo que no te vas de vacío a casa”, y lo mismo ocurre si un equipo marca más de cuatro ensayos, “en el rugby, hasta el último minuto puedes ganar puntos”, concluyen.

Juego limpio en el campo y fuera de él

Y en un deporte en el que se dan fuertes cargas, arrancadas explosivas… ¿Se producen muchas lesiones?. Es necesario estar bien entrenado, tener una higiene postural y ser coherente en el terreno de juego y en los entrenamientos. Aseguran que si se hace así, “las lesiones que se producen son similares a las de otros deportes de equipo”.

Lo que sí tiene el rugby es que se trata de un juego limpio -aseguran todos casi al unísono-, en el que “nadie quiere hacer daño a nadie, las reglas del fair play están muy arraigadas”.  Nos informan de que, para dirigirse al árbitro, se le trata de señor, y sólo se puede dirigir a él el capitán del equipo, ya que lo contrario significaría una tarjeta amarilla, y ello implicaría la expulsión del partido por dos minutos- “Y dos minutos, sin uno de los jugadores, y con el resto del equipo teniendo que cubrir su terreno, resulta muy complicado”, comenta alguien.

“Pero igualmente, el árbitro nos trata de usted a nosotros. Incluso cuando haces un buen placaje, a veces te felicita el contrario”. “Hay buen rollo, en el campo y fuera de él”, comenta alguien y todos asienten.

“Los roces y la agresividad a nivel competitivo se quedan en el campo”, y esto no es una frase hecha, ya que, por alguna especie de regla no escrita, el equipo local, invita al visitante a comer y a beber. “La última comida que hicimos, con el equipo de Orihuela, asamos 40 kilos de carne”. ¿Y sobró algo?, inquirimos: “No, no sobró nada”, y una carcajada general casi oculta una frase de alguien: “Con vuestros cuerpos sería más barato compraros un traje que invitaros a comer”.

La visita concluye, pero, al igual que ocurre con ese buen ambiente que se respira en los encuentros, “este despacho se queda invadido del optimismo que transmitís”, comenta la Vicerrectora Mercedes Farias.

Al final, un deseo general concretado en la frase de uno de los jugadores: “Aspiramos, si hay un poco de suerte, a estar entre los cuatro primeros de España, aunque sabemos que es muy difícil, porque hay mucho nivel”.

 

Jugadores de la Universidad de Murcia

APELLIDOS

NOMBRE

FAC./ESC.

ANTEQUERA PEREZ MARIO

MEDICINA

AZNAR COSTA DAVID

BIOLOGIA

BAÑON PEREZ CESAR

ECONOMIA  YEMPRESA

CALATRAVA ROSALES CARLOS ENRIQUE

CC. DEL DEPORTE

GOMEZ MATEO ALVARO

LETRAS

GOMEZ MATEO TIRSO

LETRAS

HELLIN BALSALOBRE ALBERTO

MEDICINA

MATEOS LOPEZ JOSE

DERECHO

MUÑOZ GARCIA VICTOR

MEDICINA

PALAZON SEGURA CESAR

CC. DEL DEPORTE

PEREZ QUILEZ ANTONIO JAVIER

ECONOMIA  YEMPRESA

VALERO SANCHEZ SERGIO

EDUCACION

VEGARA BOTELLA FRANCISCO

EDUCACION

ZAMORA CANTOS ALEJANDRO

CC. DEL DEPORTE

Fase final del Campeonato de España

Grupo A:        Universidad Complutense de Madrid

Universidad del País Vasco

Universidad de Alicante

 

Grupo B:        Universidad de Sevilla

Universidad de Murcia

                        Universidad Camilo José Cela de Madrid

 

Grupo C:        Universidad de Valencia

Universidad de Barcelona

Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

 

Grupo D:        Universidad de Girona

Universidad San Jorge de Zaragoza

Universidad Politécnica de Madrid